
Cómo se realiza un correcto diagnóstico digestivo
La evaluación adecuada del aparato digestivo comienza con una inspección visual minuciosa que busca anomalías en la silueta abdominal, cambios de coloración y abultamientos, factores clave en el diagnóstico digestivo. Posteriormente, la auscultación con estetoscopio identifica ruidos peristálticos anormales o soplos vasculares que pueden indicar afecciones como obstrucciones intestinales o aneurismas. La palpación y la percusión se convierten en pasos esenciales para valorar la sensibilidad, la rigidez y la presencia de líquidos o gases, permitiendo al profesional médico situar el origen del dolor y detectar signos clásicos de apendicitis, pancreatitis y otras patologías abdominales. Esta secuencia de exploración física reduce los riesgos de diagnóstico erróneo y también agiliza la toma de decisiones clínicas en situaciones de urgencias. Al integrar estos hallazgos con la historia clínica y los antecedentes familiares, se obtienen pistas sobre posibles alteraciones digestivas. ¡Descubre más en nuestro webinar y consolida tu conocimiento en el diagnóstico digestivo avanzado!